BARRERAS CORTAFUEGOS

Una de las prioridades en la aplicación de los principios de la prevención de incendios es la protección de los bienes de los vecinos del inmueble donde se produce el incendio. 

Es por este motivo que en los casos en que una pared central o un elemento de compartimentación en sectores llegue hasta la cubierta, las normas actuales de prevención y protección contra incendios exigen la instalación de una franja perimetral resistente al fuego cuya anchura sea igual a un metro con una resistencia al fuego de al menos la mitad de la exigida a la cubierta, fijada a la medianería a una distancia menor o igual de 40 cm de la parte inferior de la cubierta y debe ser autoportante e independiente de la cubierta. 

La función de esta franja es conseguir que el incendio en un sector no se pueda propagar a los demás adyacentes cuando la cubierta ligera se desplome por el efecto del fuego y evitar que las llamas acaben pasando por encima de la pared central y con el viento o las corrientes de aire provocadas por el fuego acaben entrando en el sector adyacente. 

Nuestros aplicadores son expertos en la ejecución de sistemas de barreras cortafuegos con malla nervometal con mortero ignífugo en base a lana de roca, barreras cortafuegos con malla nervometal con mortero ignífugo en base a perlita vermiculita, barreras con placas rígidas de fibrosilicato y barreras con placas de cartón-yeso.

MALLA NERVOMETAL Y MORTERO

MALLA NERVOMETAL MÁS MORTERO IGNÍFUGO EN BASE A LANA DE ROCA.

Es un sistema simple y versátil, independiente de la cubierta y su estructura, compuesto por perfiles autoportantes metálicos anclados mediante sistemas de fijación a la pared, malla metálica y proyección posterior de mortero a base de lana de roca.

Su campo de aplicación es bajo la cubierta en locales y naves industriales y comerciales, o bien como compartimentación entre sectores de incendio de una misma actividad.

Sus principales características técnicas son una resistencia al fuego desde EI- 60 hasta EI-120, una combustibilidad A-1 (M-0) y un coeficiente térmico LANDA según fabricante.

MALLA NERVOMETAL MÁS MORTERO IGNÍFUGO EN BASE A PERLITA VERMICULITA.

Este sistema tiene un proceso de ejecución simple y adaptable, autoportante e independiente de la estructura de la cubierta con perfiles metálicos anclados al paramento vertical, malla metálica y proyección posterior de mortero a base de perlita vermiculita.

Su aplicación se mueve en el campo industrial, bajo cubierta de locales y naves, y en el comercial, también siendo una opción como compartimentación entre sectores de incendio de una misma actividad.

Este material abarca unas resistencias térmicas entre EI-60 y EI-120, una combustibilidad A-1 (M-0) y un coeficiente LANDA según fabricante.

PLACAS DE FIBROSILICATOS

En aplicaciones específicas de protección contra el fuego, por distintas condiciones como puede ser que necesite un acabado fino y agradable estéticamente, por la dificultad de aplicación del mortero o la pintura, por la estabilidad ante el fuego demandada, por el difícil acceso o porque el aspecto del acabado final es prioritario respecto al aspecto económico, disponemos de dos tipos de paneles a base de placa rígida:

Placa de fibrosilicato:

Paneles compuestos por silicatos cálcicos, reforzados con fibras inorgánicas resistentes al fuego. Durante el proceso de fabricación se someten a tratamiento en autoclave a alta temperatura, lo que les da una excelente estabilidad dimensional ante el fuego.

Su comportamiento mecánico es muy bueno, por esta razón su instalación en obra puede realizarse mediante grapas, tornillos o clavos sin ningún problema.

Son de acabado liso de color blanco.

El panel se puede pintar directamente para integrarlo en la estética del edificio.

Placa de cartón-yeso:

Paneles compuestos por un alma de yeso recubierta de láminas de fibra de vidrio incombustible, lo que les da una alta rigidez en su conjunto y los hace adecuados para aplicaciones de hasta 10 metros de altura.

Son de acabado liso de color blanco y los acabados con pinturas, alicatados o otros revestimientos no alteran su incombustibilidad.

 

TABIQUES IGNÍFUGOS

Al hablar de tabique ignífugos nos referimos a elementos no portantes paredes que realizan funciones de separación entre sectores de incendio que deben tener una resistencia al fuego como se indica en la norma UNE EN 1364-1. 

Respecto a las dimensiones de anchura, la norma permite aumentarlas si en la realización del ensayo de resistencia al fuego de elementos no portantes se deja un borde libre. 

Y con respecto a las dimensiones en altura si se ensaya la construcción con un mínimo de 3 metros se puede aumentar a 4 metros. 

También tenemos que tener en cuenta que cada vez que se rompa la sectorización por huecos en las divisiones como en estos elementos no portantes por ejemplo por paso de instalaciones, es necesario hacer sellados en los huecos producidos. 

En esta categoría diferenciamos tres bloques que son sistemas de gran formato, tabiques con placa y trasdosados, cuya aplicación es realizadas por operarios altamente cualificados.

SELLADOS INSTALACIONES

En lo que se refiere a la compartimentación de sectores de incendio en un edificio, es importante que se mantenga en todo momento la integridad de los elementos compartimentadores para que puedan cumplir su función.

Los posibles agujeros o discontinuidades en el elemento que puedan permitir el paso de las llamas o el humo, y comprometer su efecto delimitador. 

Uno de los condicionantes arquitectónicos son las instalaciones.

Actualmente no hay ningún edificio que no sea recorrido o atravesado por numerosas instalaciones de todo tipo: eléctricas, telefónicas, de aguas, de gases, de climatización, etc. Estas instalaciones pasan por todo el edificio y comprometen seriamente la seguridad y favorecen la propagación del incendio. 

Además de los vacíos producidos por las instalaciones, pueden surgir otros vacíos a causa de los sistemas constructivos del edificio: juntas de dilatación, aperturas de ventilación, etc.

 Es necesario aplicar un sellado completo y adecuado, con sistemas que cumplan también los mencionados requisitos exigibles según la normativa, del elemento compartimentador. Evidentemente, la garantía de cumplimiento de estos requisitos tiene que estar avalada por ensayos realizados por laboratorios independientes acreditados y por su correcta aplicación por personal especializado y autorizado.

Ante la diversidad de agujeros que pueden aparecer,
en IGESUR os podemos ofrecer numerosas soluciones:

 

Sacos intumescentes:

Son saquitos de un tejido especial, llenos de un material intumescente flexible que se hincha con el fuego y sella el vacío.
Es básicamente un sistema diseñado para instalaciones que cambien muy frecuentemente. De colocación sencilla y rápida, manual y a presión.

Se pueden poner y sacar sacos sin necesidad de herramientas.


Sellado de tuberías combustibles

Es el caso de bajantes de PVC o conductos plásticos, que presentan la dificultad añadida de que la tubería puede propagar el fuego o éste puede pasar por el vacío interno que deja el plástico al fundirse o quemarse.
Como solución, es necesaria la colocación de unos collarines o manguitos metálicos que envuelven la tubería y que tienen en su interior un material intumescente que se expande con el calor del incendio hacia el interior del tubo y oprime la tubería hasta sellar completamente el vacío interno.

 

Estas rejas intumescentes son muy adecuadas para espacios que necesitan ventilación de aire, puertas, cortafuegos, muros, etc. El sellado contra el fuego puede tener una resistencia al fuego y al humo de hasta 180 minutos.

Paneles

Consiste en paneles de lana de roca de alta densidad, cortados y instalados en los vacíos y posteriormente recubiertos con masillas y resinas termoplásticas de tipo cerámico o intumescente.
Es un sistema ligero, económico y apto para cualquier tipo de soporte: pared de ladrillo, tabique ligero, forjados de todo tipo, etc.
Permite muy fácilmente la instalación de nuevos cables.

Para juntas de dilatación hemos de recorrer a sistemas altamente flexibles; hemos de utilizar sistemas parecidos a las juntas normales, pero con productos diseñados para la protección contra el fuego: masillas de silicona, tiras de espuma flexible e intumescente y masillas intumescentes.

 

PROTECCIÓN CONDUCTOS DE VENTILACIÓN

Tanto los conductos como los soportes construidos con estos materiales en caso de incendio, se deforman o se funden, lo que provoca rápidamente la rotura y así permiten el paso del fuego y humo.

En el caso que estos conductos atraviesen diferentes sectores de incendio, el fuego se propagará por todo el edificio.

Para cumplir las normas actuales de prevención y protección de incendios en las edificaciones (CTE y RSCIEI) y para aumentar su seguridad, disponemos de una alternativa a los sistemas de placa más barata, rápida y versátil a base de mortero de lana de roca, previa colocación de una malla metálica.

 

Protección de conductos de ventilación con mortero

 

Protección de conductos de ventilación encajonamiento

Los requisitos normativos exigen que se mantenga la sectorización de los elementos compartimentadores cuando son atravesados por las instalaciones, como tuberías o conductos de ventilación y extracción.
El Código Técnico de la Edificación dice en su Documento Básico Seguridad en Caso de Incendio SI 1, Propagación Interior, Apartado 3, Punto 3:
La resistencia al fuego requerida a los elementos de compartimentación de incendios se debe mantener en los puntos en los que dichos elementos son atravesados por materiales de las instalaciones, tales como cables tuberías, conducciones, conductos de ventilación, etc. 

Para ello puede optarse por una de las siguientes alternativas:

a) Disponer un elemento que, en caso de incendio, obture automáticamente la sección de paso y garantice en dicho punto una resistencia al fuego al menos igual a la del elemento atravesado, por ejemplo, una compuerta cortafuegos automática EI t (i↔o) siendo t el tiempo de resistencia al fuego requerida al elemento de compartimentación atravesado, o un dispositivo intumescente de obturación.

b) Elementos pasantes que aporten una resistencia al menos igual a la del elemento atravesado, por ejemplo, conductos de ventilación EI t (i↔o) siendo t el tiempo de resistencia al fuego requerida al elemento de compartimentación atravesado.

Del párrafo anterior se sigue que los conductos resistentes al fuego que atraviesen sectores de incendios deben tener la sectorización para fuego desde su interior y desde el exterior a él.

El RSCIEI describe en su anexo II Artículo 5.7:

“Los sistemas que incluyen conductos, tanto verticales como horizontales, que atraviesen elementos de compartimentación y cuya función no permita el uso de compuertas (extracción de humos, ventilación de vías de evacuación, etc.), deben ser resistentes al fuego o estar adecuadamente protegidos en todo su recorrido con el mismo grado de resistencia al fuego que los elementos atravesados, y ensayados conforme a las normas UNE-EN aplicables”.

Las Normas UNE EN aplicables, tal y como aparecen en el anejo DB SI G del CTE son:
– UNE EN 1366 Parte 1 para conductos de ventilación.
– UNE EN 1366 Parte 8 para conductos de extracción multisector.